Desde Colonia Progreso, Río Grande, Zacatecas, doña Gumara Almanza Jiménez viajó 34 horas en automóvil hasta Reno, Nevada, para convivir con su familia justo el Día de Acción de Gracias.

Ya la esperaban sus hermanas Chavis y Angelina, junto con la prima Alma Herrera, que orgullosamente encabeza a esa gran familia riogense en el vecino país.

🇺🇸🙏 #Play Así celebraron los Almanza el Día de Gracias, no podían faltar las gorditas de horno zacatecanas justo junto al pavo.

Posted by eMigrante on Friday, November 29, 2019

También viajó desde Phoenix, Arizona  hasta Reno Juan Carlos Ramos Almanza, sobrino de las hermanas Almanza y un “puñado” de sus sobrinos y nietos, quienes emocionados por el placentero reencuentro familiar se vistieron de acuerdo para la ocasión y disfrutaron de un delicioso y variado menú preparado por la mano sabrosa de doña Gumara. 

La mesa se engalanó no sólo con el tradicional pavo de Acción de Gracias, sino también los paisanos saborearon diversas delicias mexicanas entre las que destacan los tamales, gorditas de horno, costillitas  a la BBQ,  arroz blanco y pipián.

Un año más, en esta fecha tan especial los Almanza además de convivir agradecieron a Dios todo lo que les ha dado en una fiesta que aunque no es mexicana, ya la adoptaron como propia, por su significado y la ocasión de reunirse como la gran familia que es.

El tradicional pavo en la celebración

Juan Humberto Herrera Guevara partió su corazón y sus pensamientos entre la gente que dejó en Río Grande, sobre en su adorada novia Mayra Piedra y entre California y Arizona, donde viven sus padres y hermanos.

Él festejó el Día de Acción de Gracias en Los Ángeles, California, con su padre, donde igual dio gracias a Dios por las bendiciones que le dejó el año que agoniza y por las venideras en 2020.

Comió un exquisito pavo servido de otras delicias culinarias propicias de la celebración.

El festejo hermana a emigrantes de varios estados

“A todo tenemos qué acostumbrarnos cuando salimos de nuestra casa, de México”, afirma Lupita Márquez de Zacatecas, quien con su familia celebró este Día de Gracias en Cleburne, Texas, con la familia Reyes Martínez de Durango.

“Estando acá, uno se debe acoplar al modo de vida, al ritmo de trabajo, a la diversión y también a las costumbres y festejos típicos de acá, aunque nosotros procuramos no perder nuestra esencia”, dice amablemente Lupita vía telefónica.

Ya son seis años que la zacatecana dejó su tierra para, con su esposo formar juntos la familia que soñaron cuando se casaron. “Jamás estuvo en nuestros planes separarnos y menos por una frontera”, dijo.

Este Día de Gracias los emigrantes de Zacatecas y Durango, compartieron el pan y la sal para agradecer la vida, la salud y todo lo bueno que el Creador les ha dado, sin dejar de lado las amistades que a lo largo de los años van llenando sus vidas.

El origen

La celebración del Día de Acción de Gracias se remonta a 1621, cuando, en la colonia de Plymouth, luego de un crudo inverno, lleno de penurias y privaciones, los colonos europeos fueron auxiliados por los indígenas nativos de Norteamérica compadecidos por su precaria situación.

Por ello el Día de Acción de Gracias es una fusión de las fiestas de la cosecha, celebrada por los colonos y las celebraciones del final de cosecha que también realizaban los aborígenes norteamericanos quienes brindaron ayuda a los europeos en las labores de cultivo, caza y pesca en la siguiente primavera.

De modo que, en otoño del mismo año, los colonos ofrecieron un banquete de agradecimiento por la buena cosecha, al cual invitaron a los indígenas.

El presidente Abraham Lincoln decretó el último jueves de noviembre como feriado nacional para la celebración de la Acción de Gracias. No obstante, en 1941, el presidente Franklin Roosevelt redefinió la fecha, ubicándola el cuarto jueves de noviembre.

Desde entonces, el Día de Acción de Gracias es una fiesta nacional celebrada en los Estados Unidos principalmente, pero también en Canadá, en Brasil, en algunas islas del Caribe, Liberia y por comunidades de inmigrantes estadounidenses en Centroamérica e Israel. Es una fiesta a la que no son ajenos los emigrantes mexicanos, que como los Martínez Reyes comparten un gran banquete para dar gracias a Dios por todo lo